Buscamos crear una identidad que se sintiera como esa primera pausa del día: algo sencillo, honesto y lleno de calma. El diseño no intenta gritar, sino acompañar a través de tonos tierra y una tipografía que respira.
Al final, logramos un lenguaje visual donde la calidez y el orden conviven, transformando un simple café en un momento que se queda contigo.








